LA MISERIA DE NUESTRO PAIS
27 Junio 08 - Sección "RESCATES"
Hace unos dias llegaron a nuestro albergue varias madres con cachorros.
La primera fue Maya con sus cinco bebes, rescatada de Valmojado, a los que cuidaba amorosamente. Pocos dias después llego Katia con sus cuatro bebes. Tan pronto vió que con nosotros todos tenían asegurada la comida, el agua, el cobijo y naturalmente cariño, los “abandonó” a nuestro cuidado prefiriendo estar sola con otros adultos. Maya “adoptó” a los cachorros de Katia, a los que cuidaba como suyos y hoy tanto ella como los nueve bebés ya han viajado más allá de nuestras fronteras en busca de hogar.

Ayer llegaron a nuestro albergue, procedentes de una zona derruida junto a la N-IV una joven mamá mestiza con tres cachorros. El resto de la camada ya había muerto.
Su aspecto es absolutamente desolador y parece que hasta ellos sienten vergüenza de mostrar lo que es la miseria de este terrible país, donde el abandono de animales se encuentra a la orden del día, sin que nadie quiera tomar medidas para evitarlo. Sólo la madre se siente feliz.

Animales abandonados en la calle o campos de nuestro país, con la consecuencia de nuevas camadas que deben sufrir terriblemente hasta su muerte de hambre, sed, parásitos, atropellos y en muchas ocasiones además el maltrato y sadismo de los humanos.

Lo más doloroso de estas pobres criaturas no es ver su frágil y famélico cuerpo prácticamente desnudo de pelo por la sarna, ni sus orejillas, patas y cuello deformado por las garrapatas, ni sus ojos llorosos e infectados.


Lo más terrible es su mirada triste, vacia ya, en un ser que se supone tiene toda una vida por delante. Que debería estar jugando, saltando, corriendo y que por contra se esconde de las miradas de los demás y apenas soporta la presencia de un ser humano, como si simplemente se preguntara ¿qué hago yo aquí, aparte de sufrir?.

Por el momento cuidamos de ellos. No sabemos si podrán sobrevivir a la horrible experiencia que para ellos ha supuesto nacer en la calle y sus consecuencias. Al menos nos proponemos que desde su llegada a LAS NIEVES reciban todo el amor al que tienen derecho, además de todos los cuidados veterinarios que precisan.
Mientras tanto no podemos, ni debemos olvidar, que en nuestro país seres como éstos nacen y mueren todos los dias, además de los miles que son sacrificados en perreras o entregados sin “controles de adopción” y sin esterilizar. Solamente la educación de nuestros conciudadanos y las campañas de información y esterilización, podrá conseguir que en un futuro nuestro país reduzca el número de abandonos y muertes de animales de compañía.
La primera fue Maya con sus cinco bebes, rescatada de Valmojado, a los que cuidaba amorosamente. Pocos dias después llego Katia con sus cuatro bebes. Tan pronto vió que con nosotros todos tenían asegurada la comida, el agua, el cobijo y naturalmente cariño, los “abandonó” a nuestro cuidado prefiriendo estar sola con otros adultos. Maya “adoptó” a los cachorros de Katia, a los que cuidaba como suyos y hoy tanto ella como los nueve bebés ya han viajado más allá de nuestras fronteras en busca de hogar.

Ayer llegaron a nuestro albergue, procedentes de una zona derruida junto a la N-IV una joven mamá mestiza con tres cachorros. El resto de la camada ya había muerto.
Su aspecto es absolutamente desolador y parece que hasta ellos sienten vergüenza de mostrar lo que es la miseria de este terrible país, donde el abandono de animales se encuentra a la orden del día, sin que nadie quiera tomar medidas para evitarlo. Sólo la madre se siente feliz.

Animales abandonados en la calle o campos de nuestro país, con la consecuencia de nuevas camadas que deben sufrir terriblemente hasta su muerte de hambre, sed, parásitos, atropellos y en muchas ocasiones además el maltrato y sadismo de los humanos.

Lo más doloroso de estas pobres criaturas no es ver su frágil y famélico cuerpo prácticamente desnudo de pelo por la sarna, ni sus orejillas, patas y cuello deformado por las garrapatas, ni sus ojos llorosos e infectados.


Lo más terrible es su mirada triste, vacia ya, en un ser que se supone tiene toda una vida por delante. Que debería estar jugando, saltando, corriendo y que por contra se esconde de las miradas de los demás y apenas soporta la presencia de un ser humano, como si simplemente se preguntara ¿qué hago yo aquí, aparte de sufrir?.

Por el momento cuidamos de ellos. No sabemos si podrán sobrevivir a la horrible experiencia que para ellos ha supuesto nacer en la calle y sus consecuencias. Al menos nos proponemos que desde su llegada a LAS NIEVES reciban todo el amor al que tienen derecho, además de todos los cuidados veterinarios que precisan.
Mientras tanto no podemos, ni debemos olvidar, que en nuestro país seres como éstos nacen y mueren todos los dias, además de los miles que son sacrificados en perreras o entregados sin “controles de adopción” y sin esterilizar. Solamente la educación de nuestros conciudadanos y las campañas de información y esterilización, podrá conseguir que en un futuro nuestro país reduzca el número de abandonos y muertes de animales de compañía.
CENA BENEFICA EN NAVALCARNERO
13 Junio 08 - Sección "General"
Hola a todos,
Por primera vez nos atrevemos a participar en la organización de una cena benéfica aquí en Navalcarnero, confiamos en darnos a conocer un poco más y que los vecinos de estos alrededores colaboren más y nos adopten muchos perritos. Y con tanto acogido en el albergue, ya sabeis que una recaudación extra, por poco que sea, no nos viene mal para nuestra precaria economía.
El rte. tiene la especialidad de arroces y habrá variados entrantes ricos, ricos. Es un motivo para reunirnos, charlar y disfrutar de un rato agradable en una noche veraniega.
Nuestra amiga Patricia, del Ayto. de Navalcarnero, ha convocado a sus conocidos del mundo del arte. Habrá mini exposición de obras, tendremos también las maravillosas acuarelas que Mireille pinta desde hace años de nuestros cientos de galgos adoptados en Bélgica, gracias a ella y a su Asociación ‘Greyhounds in Nood Bélgica’, y afortunadamente contaremos con su presencia.
Os esperamos.
REST. TERRAZA “LA MANSIÓN”
c/Jacinto González, 24
Navalcarnero
(A 100m. de la Pl. de Segovia)
Viernes 4 de Julio- 21,00 h
Precio: 23€
Por aforo limitado, se ruega hacer
Reserva antes del 20 de Junio a esta cuenta: – Paradores “Alenda” – Banesto – 0030-1016-30-0389772273 – Indicar en la reserva: – -Nombre y nº de asistentes – -Concepto: Cena “Las Nieves” – -Especificar si es “cubierto 0”
¡GRACIAS EN NOMBRE DE NUESTROS ACOGIDOS¡
Por primera vez nos atrevemos a participar en la organización de una cena benéfica aquí en Navalcarnero, confiamos en darnos a conocer un poco más y que los vecinos de estos alrededores colaboren más y nos adopten muchos perritos. Y con tanto acogido en el albergue, ya sabeis que una recaudación extra, por poco que sea, no nos viene mal para nuestra precaria economía.
El rte. tiene la especialidad de arroces y habrá variados entrantes ricos, ricos. Es un motivo para reunirnos, charlar y disfrutar de un rato agradable en una noche veraniega.
Nuestra amiga Patricia, del Ayto. de Navalcarnero, ha convocado a sus conocidos del mundo del arte. Habrá mini exposición de obras, tendremos también las maravillosas acuarelas que Mireille pinta desde hace años de nuestros cientos de galgos adoptados en Bélgica, gracias a ella y a su Asociación ‘Greyhounds in Nood Bélgica’, y afortunadamente contaremos con su presencia.
Os esperamos.
REST. TERRAZA “LA MANSIÓN”
c/Jacinto González, 24
Navalcarnero
(A 100m. de la Pl. de Segovia)
Viernes 4 de Julio- 21,00 h
Precio: 23€
Por aforo limitado, se ruega hacer
Reserva antes del 20 de Junio a esta cuenta: – Paradores “Alenda” – Banesto – 0030-1016-30-0389772273 – Indicar en la reserva: – -Nombre y nº de asistentes – -Concepto: Cena “Las Nieves” – -Especificar si es “cubierto 0”
¡GRACIAS EN NOMBRE DE NUESTROS ACOGIDOS¡
SESION FOTOGRAFICA EN LAS NIEVES
12 Junio 08 - Sección "General"
Una vez más comienza el casting en busca de familia.
Nuestras “modelos” esperan pacientes y educadas su turno.

Algunas están tan nerviosas, que les cuesta mucho posar y la alegria que emana de su cuerpo impide tomar las fotos.

A otras la espera se les hace insoportable y temen ser olvidadas, por lo que recuerdan que están ahí.

Si no son atendidas enseguida, insisten.

Y al fin, lo consiguen.

Otras no quieren separarse de su mejor amiga en estos momentos.

¿Quién es quién? Fundidas en la amistad.
Nuestras “modelos” esperan pacientes y educadas su turno.

Algunas están tan nerviosas, que les cuesta mucho posar y la alegria que emana de su cuerpo impide tomar las fotos.

A otras la espera se les hace insoportable y temen ser olvidadas, por lo que recuerdan que están ahí.

Si no son atendidas enseguida, insisten.

Y al fin, lo consiguen.

Otras no quieren separarse de su mejor amiga en estos momentos.

¿Quién es quién? Fundidas en la amistad.
En memoria de todos ellos
6 Junio 08 - Sección "General"
Parece que hasta el cielo nos quiere acompañar en este dia de recuerdos. El sol intenta abrirse paso entre una espesa capa de nubes y las primeras gotas de lluvia, como si el cielo llorara, golpean el frio suelo.
Hace unos días nos despedimos de ella. Han sido seis años junto a nosotros, en los que recibió todo nuestro amor y cariño, pero ella nos dió mucho más.
Aquel 21 de Abril de 2002 hacía mucho calor. Nos llamó la Guardia Civil. Me recogió en mi casa, pues yo no conocía la zona y en el coche oficial nos trasladamos hasta el pueblo. Una gran multitud de gente, sobre todo mujeres y niños dificultaba nuestra entrada a la calle. Poco a poco abrieron un hueco y allí la ví, quieta en medio de la calle, rodeada de gente. Su cabeza ensangrentada, llena de arañazos y un trozo de cuerda que le atravesaba la cara y cuello aprisionando éste y formando un gran bulto alrededor de su garganta. Nadie se movía. Una señora la había encontrado y avisó a la Guardia Civil, pero hasta los guardias tenían miedo de acercarse por miedo a que les mordiera.
Bajé rápidamente del coche. Lentamente, pero a grandes pasos me acerqué a ella, me agaché, comencé a hablarle suavemente y acaricié su hocico. La expresión de su cara cambió. Noté que respiraba con dificultad, por lo que inmediatamente deslicé el nudo corredizo que aprisionaba su cuello, pero le costaba respirar. Sin dudarlo y a pesar de su tamaño, pasé mi brazo por su cuerpo, la alcé y nos dirigimos al coche. Según caminaba pude oir como los guardias preguntaban si alguien sabía de quién era esa galga. Todos callaron. Claro que lo sabían, pero aquí como en muchos otros pueblos, impera la “ley del silencio”.
Debíamos darnos prisa, su respiración era cada vez más dificultosa. Los guardias conectaron la sirena y a toda velocidad por la autopista nos dirigimos a la clínica veterinaria. Alli todo el mundo estaba avisado y nos esperaban. No sabía si llegaríamos a tiempo. Agachada junto a ella, apenas un soplo era lo que sentía salir de su boca. Al fin llegamos y rápidamente Jose Ramón intentó intubarla. Imposible. Tomó otro tubo más estrecho. Tampoco. Otro aún más pequeño. Nada. Al fin un minúsculo y estrecho tubo, el habitual para un yorkshire, fue el único que pudo entrar por su garganta. El bulto se hacía cada vez más grande y su corazón palpitaba con fuerza. Fueron minutos que a nosotros se nos hicieron eternos. No sé cuanto tiempo pasó hasta que lograron estabilizarla. Sólo sé, que Marisa y yo nos mirábamos, en silencio, pero nuestros corazones y nuestros ojos ardían de indignación, dolor e impotencia. ¿¡¿ Cuándo acabaría esta barbarie ?!? ¡¡ Malditos cazadores, malditos españoles crueles y sanguinarios !!
Después de varios dias, comenzaron a diagnosticarse los daños que había sufrido: Pérdida de la visión de un ojo, lesiones en su corazón y yo sentí lo que nadie vió: Un año junto a mí, en los que era incapaz de conciliar el sueño. Tan pronto caía rendida y quería dormir, comenzaba a estremecerse y gemir, hasta que se despertaba. Así día tras día, noche tras noche. Sólo sentir mi cuerpo junto al suyo y mi mano acariciándola le hicieron comenzar a relajarse. Abría los ojos, me miraba y volvía a cerrarlos. ¡¡ Cómo podré jamás olvidarla !!
Cuando murió, mi marido, llorando, me miraba preguntándose cómo yo, impasible, observaba su cuerpo sin derramar una sola lágrima por ella. Sólo después de varios días ha sido capaz de hacerme la pregunta. ¿ Es qué vivir tantos años viendo día a día tanto sufrimiento de los pobres animales, te ha endurecido ya el corazón y no eres capaz de llorar por quién tanto te ha dado?
No, le contesté. Ella nos dio mucho y nosotros a ella todo lo que pudimos, pero mis lágrimas son para aquéllos a los que nada o casi nada puedo dar y tanto me dan a mí, día a día. Mi corazón se rompe y mis ojos lloran cuando muere un perro de Las Nieves, sin conocer lo que significa un hogar. Nosotros intentamos darles todo el cariño que podemos, pero son muchos y necesitaríamos más tiempo del que disponemos para abrazarles, hacerles caricias. Necesitan una familia.
Cuando veo perros viejitos, a los que no les quedan muchos años y tienen pocas posibilidades de adopción, pues la mayoría de las personas los prefieren jóvenes, entonces lloro. Su tiempo se acaba.
Cuando veo tantos y tantos perros, pienso: ¿A cuál hacer una foto? ¿Por qué éste y no aquél? Entonces lloro.
En memoria de todos aquellos por los que lloré y en memoria de mi Loli.

Hace unos días nos despedimos de ella. Han sido seis años junto a nosotros, en los que recibió todo nuestro amor y cariño, pero ella nos dió mucho más.
Aquel 21 de Abril de 2002 hacía mucho calor. Nos llamó la Guardia Civil. Me recogió en mi casa, pues yo no conocía la zona y en el coche oficial nos trasladamos hasta el pueblo. Una gran multitud de gente, sobre todo mujeres y niños dificultaba nuestra entrada a la calle. Poco a poco abrieron un hueco y allí la ví, quieta en medio de la calle, rodeada de gente. Su cabeza ensangrentada, llena de arañazos y un trozo de cuerda que le atravesaba la cara y cuello aprisionando éste y formando un gran bulto alrededor de su garganta. Nadie se movía. Una señora la había encontrado y avisó a la Guardia Civil, pero hasta los guardias tenían miedo de acercarse por miedo a que les mordiera.
Bajé rápidamente del coche. Lentamente, pero a grandes pasos me acerqué a ella, me agaché, comencé a hablarle suavemente y acaricié su hocico. La expresión de su cara cambió. Noté que respiraba con dificultad, por lo que inmediatamente deslicé el nudo corredizo que aprisionaba su cuello, pero le costaba respirar. Sin dudarlo y a pesar de su tamaño, pasé mi brazo por su cuerpo, la alcé y nos dirigimos al coche. Según caminaba pude oir como los guardias preguntaban si alguien sabía de quién era esa galga. Todos callaron. Claro que lo sabían, pero aquí como en muchos otros pueblos, impera la “ley del silencio”.
Debíamos darnos prisa, su respiración era cada vez más dificultosa. Los guardias conectaron la sirena y a toda velocidad por la autopista nos dirigimos a la clínica veterinaria. Alli todo el mundo estaba avisado y nos esperaban. No sabía si llegaríamos a tiempo. Agachada junto a ella, apenas un soplo era lo que sentía salir de su boca. Al fin llegamos y rápidamente Jose Ramón intentó intubarla. Imposible. Tomó otro tubo más estrecho. Tampoco. Otro aún más pequeño. Nada. Al fin un minúsculo y estrecho tubo, el habitual para un yorkshire, fue el único que pudo entrar por su garganta. El bulto se hacía cada vez más grande y su corazón palpitaba con fuerza. Fueron minutos que a nosotros se nos hicieron eternos. No sé cuanto tiempo pasó hasta que lograron estabilizarla. Sólo sé, que Marisa y yo nos mirábamos, en silencio, pero nuestros corazones y nuestros ojos ardían de indignación, dolor e impotencia. ¿¡¿ Cuándo acabaría esta barbarie ?!? ¡¡ Malditos cazadores, malditos españoles crueles y sanguinarios !!
Después de varios dias, comenzaron a diagnosticarse los daños que había sufrido: Pérdida de la visión de un ojo, lesiones en su corazón y yo sentí lo que nadie vió: Un año junto a mí, en los que era incapaz de conciliar el sueño. Tan pronto caía rendida y quería dormir, comenzaba a estremecerse y gemir, hasta que se despertaba. Así día tras día, noche tras noche. Sólo sentir mi cuerpo junto al suyo y mi mano acariciándola le hicieron comenzar a relajarse. Abría los ojos, me miraba y volvía a cerrarlos. ¡¡ Cómo podré jamás olvidarla !!
Cuando murió, mi marido, llorando, me miraba preguntándose cómo yo, impasible, observaba su cuerpo sin derramar una sola lágrima por ella. Sólo después de varios días ha sido capaz de hacerme la pregunta. ¿ Es qué vivir tantos años viendo día a día tanto sufrimiento de los pobres animales, te ha endurecido ya el corazón y no eres capaz de llorar por quién tanto te ha dado?
No, le contesté. Ella nos dio mucho y nosotros a ella todo lo que pudimos, pero mis lágrimas son para aquéllos a los que nada o casi nada puedo dar y tanto me dan a mí, día a día. Mi corazón se rompe y mis ojos lloran cuando muere un perro de Las Nieves, sin conocer lo que significa un hogar. Nosotros intentamos darles todo el cariño que podemos, pero son muchos y necesitaríamos más tiempo del que disponemos para abrazarles, hacerles caricias. Necesitan una familia.
Cuando veo perros viejitos, a los que no les quedan muchos años y tienen pocas posibilidades de adopción, pues la mayoría de las personas los prefieren jóvenes, entonces lloro. Su tiempo se acaba.
Cuando veo tantos y tantos perros, pienso: ¿A cuál hacer una foto? ¿Por qué éste y no aquél? Entonces lloro.
En memoria de todos aquellos por los que lloré y en memoria de mi Loli.

PRIMAVERA EN LAS NIEVES
23 Mayo 08 - Sección "General"
Esta primavera nos ha dejado una estampa inusual en LAS NIEVES.

De pronto, nuestro albergue se quedó vacio, en silencio, parecía una ciudad fantasma.

Todos sus habitantes, humanos y canes, unidos en el miedo nos habiamos refugiado en las casas y fuera sólo se oía el rugir del viento, los truenos y el fuerte golpeteo del granizo en los tejados.

Pasada la tormenta, llegó el momento del juego, descubriendo, muchos de ellos por primera vez, aquella masa blanca y fria que había quedado sobre la tierra.

El correteo, los ladridos, la vida en fin, volvió a LAS NIEVES.


De pronto, nuestro albergue se quedó vacio, en silencio, parecía una ciudad fantasma.

Todos sus habitantes, humanos y canes, unidos en el miedo nos habiamos refugiado en las casas y fuera sólo se oía el rugir del viento, los truenos y el fuerte golpeteo del granizo en los tejados.

Pasada la tormenta, llegó el momento del juego, descubriendo, muchos de ellos por primera vez, aquella masa blanca y fria que había quedado sobre la tierra.

El correteo, los ladridos, la vida en fin, volvió a LAS NIEVES.


