BLANQUI YA ESTA A SALVO.......
4 Febrero 09 - Sección "RESCATES"
Durante meses nos ha quitado el sueño. Todos los días la veíamos a diferentes horas, por distintos lugares. Tenía su recorrido diario a la búsqueda de la comida, que muchas personas le ponían por la Urbanización, pues era el famoso galgo blanco que nadie podía coger y además siempre hay algún contenedor que saquear.
A nosotras nos preocupaban también otras cosas, además de la comida y el frio que pudiera estar pasando, pues hemos conocido muchos casos, en los que comprobamos los lugares en que se buscan refugio de las inclemencias del tiempo y de los desaprensivos que pudieran causarles daño. Nuestro gran temor era que se pusiera en celo, se quedara preñada y luego, como otras veces, tuvieramos que estar buscando la camada por el campo.
Pero al fin nos llamaron que la tenían acorralada en el almacén de materiales… Fuimos a toda velocidad. Sabiamos que es muy lista e intentaría escapar. Y allí estaba, en lo alto de los montones de piedra y arena… saltando de uno a otro, evitando que la pudieran tocar y si lo intentaban, echaba la boca, pero nosotros no desistimos, era ahora o nunca. Después de unos minutos en los que podria parecer que jugaramos al “te pillo” creo que ya estaba cansada y fue relativamente fácil ponerle la correa y llevarla hasta el coche.

Al llegar al albergue la pasamos a una de las habitaciones de la cuarentena y allí fue donde se dió cuenta de que estaba encerrada. Nos demostró todo su “cabreo”. Privada de su “libertad” no nos dejaba ni siquiera ponerle el abrigo, pero al final se lo pusimos, eso si, con grave riesgo para nuestras manos, pues no dejaba de intentar mordernos.

Poco a poco se ha dado cuenta de que allí no se está tan mal. Tiene compañeras y ve que todos los dias tiene comida, aunque claro, no tan rica como la que ella se buscaba en los contenedores de basura o la que algunas personas le ponían.
Ya han pasado unos dias y está más tranquila, puedes incluso tocarla, pero si en su opinión te pasas, vuelve a ladrarte como diciendo; ¡¡ déjame ya de una vez !!

Hemos de darle tiempo para que comprenda que aqui no se está tan mal e incluso podrá tener un hogar y una familia.
A nosotras nos preocupaban también otras cosas, además de la comida y el frio que pudiera estar pasando, pues hemos conocido muchos casos, en los que comprobamos los lugares en que se buscan refugio de las inclemencias del tiempo y de los desaprensivos que pudieran causarles daño. Nuestro gran temor era que se pusiera en celo, se quedara preñada y luego, como otras veces, tuvieramos que estar buscando la camada por el campo.
Pero al fin nos llamaron que la tenían acorralada en el almacén de materiales… Fuimos a toda velocidad. Sabiamos que es muy lista e intentaría escapar. Y allí estaba, en lo alto de los montones de piedra y arena… saltando de uno a otro, evitando que la pudieran tocar y si lo intentaban, echaba la boca, pero nosotros no desistimos, era ahora o nunca. Después de unos minutos en los que podria parecer que jugaramos al “te pillo” creo que ya estaba cansada y fue relativamente fácil ponerle la correa y llevarla hasta el coche.
Al llegar al albergue la pasamos a una de las habitaciones de la cuarentena y allí fue donde se dió cuenta de que estaba encerrada. Nos demostró todo su “cabreo”. Privada de su “libertad” no nos dejaba ni siquiera ponerle el abrigo, pero al final se lo pusimos, eso si, con grave riesgo para nuestras manos, pues no dejaba de intentar mordernos.
Poco a poco se ha dado cuenta de que allí no se está tan mal. Tiene compañeras y ve que todos los dias tiene comida, aunque claro, no tan rica como la que ella se buscaba en los contenedores de basura o la que algunas personas le ponían.
Ya han pasado unos dias y está más tranquila, puedes incluso tocarla, pero si en su opinión te pasas, vuelve a ladrarte como diciendo; ¡¡ déjame ya de una vez !!
Hemos de darle tiempo para que comprenda que aqui no se está tan mal e incluso podrá tener un hogar y una familia.
