UN NUEVO AÑO

7 Enero 08 - Sección "General"
2007 acabó con varios perros acogidos, pero a los que por suerte pudimos devolver a sus dueños y que se habían escapado de sus hogares asustados por los “navideños petardos”, que tanta “alegría” provocan en nuestros adolescentes y tanto miedo y dolor en nuestros animales.

Pero el año 2008 comenzó con un perrito encontrado en Madrid. Nuestra amiga Pilar buscó una clínica veterinaria de guardia para que leyeran el microchip y así poder localizar a sus amos, pero NO TENIA MICROCHIP. Ante esta situación nuestra amiga Pilar  peregrinó por los portales del vecindario donde lo había encontrado, por si alguien conocía a sus dueños, pero éstos no fueron localizados, por lo que fue nuestro primer “acogido” del año.

Minutos después un joven que regresaba en coche a Madrid, encontró en mitad de la carretera otra perrita. Gracias al buen corazón de este joven, que frenó para no atropellarla, no fue uno de los muchos animales que han sido arrollados estos dias en nuestras carreteras, la mayoría de los cuales habrán muerto por frio.

Lógicamente el dia 1 de Enero en un pueblo era muy difícil encontrar un “lector de microchip”, por lo que directamente  preguntó por las inmediaciones para ver si alguien conocía a sus dueños. Lo más que consiguió es que le dieran nuestra dirección. Aquí confirmamos que una vez más NO TENIA MICROCHIP. Fue nuestra segunda “acogida” del año y todavía no habíamos llegado al mediodía del día 1 de Enero de 2008.

Esa tarde llegaron 3 galguitas más. El día 2 de Enero comenzó con una llamada de socorro del pueblo cercano. Unos albañiles tenían recogida una galguita en un coche. La habían estado dando de comer durante días, pero el día anterior la habían visto “muy gorda” y andar “fatigosamente”, por lo que decieron metarla en un coche con comida. Al día siguiente, al volver al trabajo se encontraron con que había parido. Tres cachorros negros mamaban entre sus patas y ella los lamía y apoyaba su cabeza para protegerlos.



Su “amable” jefe les dijo que o desaparecía ese mismo día la perra, o mataba a todos.La hora del bocadillo la dedicaron a buscar quién podría “acoger” a esta joven mamá, de apenas un año y sus tres cachorros.



Ahora, descansan los cuatro en una habitación de nuestra cuarentena, contigua a la de Sira y sus bebés, que como veis han crecido mucho desde que llegaron al albergue.



La situación del abandono de animales en España empeora año tras año y una vez más se confirma que sólo con  campañas de control de cría y tenencia de animales de caza y campañas de esterilización de los animales de compañía, pero sobre todo con  educación y toma de conciencia de la responsabilidad que supone la tenencia de un animal, será posible terminar o al menos reducir el drama que sufren los animales en nuestro país-